WhatsApp

Todo lo que tienes que saber sobre la vulva

por

Todo lo que tienes que saber sobre la vulva

 

Los genitales femeninos o sistema reproductivo constan de los genitales internos (vagina, útero, ovarios y trompas de Falopio) y los genitales externos (vulva).

Aunque la sexualidad femenina ha dejado de ser un tabú y al hablar sobre ello hemos dejado muchos estigmas, la mayoría de las personas cuando hablan de salud femenina, suelen utilizar la palabra vagina como un término general para hablar sobre todo lo que tenemos “allí abajo”. Pero, la realidad es que son dos cosas completamente diferentes: la vagina es una parte especifica (y especialmente maravillosa) de la anatomía genital femenina interna; a menudo se confunde con la vulva, que compone la anatomía genital externa femenina.

Comprender la anatomía de nuestro cuerpo y genitales, cómo funciona e identificar posibles cambios es esencial para cuidar de nuestra salud. Esta confusión o dificultad para hablar sobre el cuerpo femenino no es positivo para nadie, ni para las personas que tienen vulva ni para las personas que tiene pene. Por ello, una pregunta: ¿conocemos todos los complejos pliegues y agujeros de esta parte de nuestro cuerpo?

 

¿Qué es la vulva o genitales femeninos?

 

La vulva es toda la zona de los órganos genitales femenino que están externos y logramos ver, va desde el monte de venus, el clítoris, los labios, la abertura uretral, la abertura vaginal hasta el perineo. Toda esta zona es muy sensible a la estimulación sexual.

- Monte de Venus: ubicado en el hueso púbico. Es básicamente tejido graso recubierto por la piel, dándole una consistencia suave y flexible. Tiene bastantes terminaciones nerviosas, haciéndola una zona erógena y muy receptiva al tacto.

- Labios mayores: son dos capas de tejido graso y una capa de músculos lisos y finos. Están cubiertos por piel y vello púbico. Cuando una persona no está excitada, los labios mayores suelen superponerse, cubriendo la abertura uretral y la abertura vaginal para proteger estas zonas.

- Labios menores: están hechos de tejido esponjoso, cubiertos por piel y sin vello púbico. Se encuentran por encima del clítoris, formando una capucha que recubre el clítoris. A ambos lados de los labios están las glándulas de Bartolino, su función es hidratar ligeramente los labios cuando se experimenta la excitación sexual. Es una zona muy sensible a la estimulación erótica.

- Vestíbulo: es el área de la piel que rodea directamente la abertura vaginal y la uretra, ubicada entre los labios menores.

- Prepucio o capuchón: se encuentra debajo del monte de venus. Los labios menores se juntan para formar una cubierta que protege la cabeza del clítoris. Si mueves el capuchón, verás el clítoris.

- Uretra: es la abertura en el vestíbulo por encima de la vagina y por debajo del clítoris, por donde se expulsa la orina a través de un conducto conectado a la vejiga.

- Perineo: es el área de piel y músculo entre la parte inferior de los labios y el ano.

- Clítoris: está ubicado entre los pliegues internos de la vulva (labios menores), en la parte superior. Debajo del prepucio está la cabeza del clítoris, llamada glande. El tamaño varía de persona a persona. Solo la cabeza es visible porque el resto del órgano está interno y rodea la vagina. El clítoris es muy sensible al tacto, la presión y la temperatura, y tiene al menos 8.000 terminaciones nerviosas sensoriales. Su única función es recibir placer.

- Vagina (abertura vaginal):  la abertura vaginal se encuentra debajo de la uretra y es un conducto interno revestido con una membrana mucosa que conecta la vulva (órgano externo) con el cuello uterino o el cérvix. El tamaño y la forma de la abertura vaginal varía en cada persona, pero puede agrandarse hasta 200 veces su tamaño porque la pared vaginal está compuesta por pliegues de tejido blando y elástico.

Este órgano desempeña un papel fundamental en el sistema reproductor femenino:

- Permite la fecundación, recogiendo el esperma de la eyaculación para luego transferirla al cuello uterino.

- Esta compuesta por diferentes glándulas vaginales, las cuales segregan una sustancia mucosa llamado flujo vaginal, su función es lubricar la vagina.

- Tiene la capacidad de expulsar al bebé durante el parto (siempre que sea vaginal), por lo que a menudo también se le llama canal de parto.

- Es el medio de salida de la sangre que se produce durante la menstruación.

 

Preguntas y respuestas para quitar todas tus dudas sobre la vulva:

 

Por mucho que se hable del tema, sabemos que todavía existen muchas preocupaciones y problemas en torno a la vulva. Por lo tanto, hemos recopilado las preguntas más comunes y populares.

 

¿A que huele normalmente la vulva?

 

La respuesta a esta pregunta puede variar mucho, el olor de la vulva depende de varios factores, por lo general una vulva sana refleja el aroma de los microorganismos que allí habitan y la protegen.

Al igual que el olor corporal, el olor vaginal es muy personal y depende de cada persona. Este olor puede cambiar por diferentes causas completamente naturales, y no necesariamente indican una anomalía: la menstruación, el embarazo, la lactancia, la menopausia, e incluso algunos alimentos o medicamentos también pueden alterar el olor vaginal.

Sin embargo, si preguntamos a algunas personas que tienen vulva, la mayoría perciben que es un olor similar al del yogur. Según los expertos, este olor es producido por los microorganismos que componen la flora vaginal. Bacterias como los Lactobacillus, que también se encuentran en estos productos lácteos.

El olor de una vagina sana también puede ser un poco metálico, especialmente cuando estás menstruando o justo después de la menstruación, porque el sangrado altera el pH de la vagina.

 

¿Por qué me huele mal la vulva?

 

Cuando algo no está funcionando bien, el cuerpo responde emitiendo algún olor desagradable, por ejemplo, un olor a pescado en la vagina, o un olor dulce o parecido a la cerveza, lo puede provocar una infección que está alterando la flora vaginal.

La vaginosis bacteriana es una infección que puede causar ese olor a pescado, pero también pueden provocar otras molestias: picazón o escozor y secreciones amarillas o anaranjadas. Si presentas algunos de estos síntomas, debes consultar a un ginecólogo para recibir el tratamiento adecuado.

Los tampones menstruales que se han olvidado durante días dentro de la vagina emitirán un hedor fétido y desagradable. Aunque no lo creas, es una causa bastante común, y muy, muy peligrosa: utilizar un tampón por más de 8 horas puede causar síndrome del shock tóxico, provocando fiebre muy alta, convulsiones, náuseas, vómitos, confusión, desmayos y mareos, entre otros.

Cuando el flujo vaginal cambia de apariencia y huele muy fuerte, puede ser un síntoma de una enfermedad de transmisión sexual (ETS), como:

- Tricomoniasis: En este caso, además de un olor fuerte y desagradable, hay otros síntomas, como secreciones muy abundantes, espumosas, de aspecto gris verdoso, y mucha picazón en la vagina.

- Gonorrea: También puede provocar un aumento del flujo vaginal, dolor abdominal y sensación de ardor al orinar.

- Clamidia: puede ser más silenciosa que las mencionadas anteriormente y no presentar síntomas, pero si lo hace, una secreción vaginal anormal con un olor fuerte puede ser la consecuencia de esta ETS. También se puede presentar una sensación de ardor al orinar, sangrado entre períodos menstruales o después de tener relaciones y dolor durante el coito.

- Candidiasis: Aunque su olor no es desagradable, es un olor muy fuerte y dulce. Es una infección muy común causada por hongos. Los síntomas pueden ser de leves a moderados e incluyen picazón e irritación vaginal y vulvar severa, sensación de ardor y flujo vaginal espeso con grumos.

Hay muchas glándulas sudoríparas en la vulva, por lo que es normal que expele cierto olor. La limpieza genital es muy importante para mantener en buen estado la flora vaginal, si descuidamos la higiene pueden producirse infecciones, sin embargo, una limpieza o lavado excesivo puede llegar a causar más daño que efectos positivos. Algunas recomendaciones que podemos darte:

- Lava tus genitales 1 o 2 veces al día. No es necesario que te realices duchas vaginales internas, ya que esto puede destruir las bacterias beneficiosas que hay dentro de la vagina y que son necesarias para mantener en equilibrio y saludable. La vagina es un órgano maravilloso y que tiene su propio sistema de autolimpieza, no es necesario limpiar el interior.

- No utilices productos con fragancias como el jabón, el talco, los desodorantes vaginales en aerosol y las toallitas perfumadas ya que también pueden alterar el equilibrio natural de la vagina.

- Si observas que el flujo es diferente, con un olor fuerte o tienes picazón o irritación, estos pueden ser síntomas de una infección y pueden requerir o no tratamiento, pero debes consultar a tu médico o un profesional de la salud.

 

¿Es normal tener granitos en la vulva?

 

El área genital femenina entraría en el top de las partes más sensibles del cuerpo. Los granitos vaginales no suelen representar una alteración grave, pero pueden causar gran incomodidad.

Son producidos por un exceso de grasa que nuestro cuerpo no ha logrado expulsar, pues la zona de la vulva suele estar cubierta con ropa interior sintética que no permite que la piel respire, provocando que sudes demasiado. Así que intenta tener la vulva lo más limpia y seca posible, y utiliza ropa interior preferiblemente de algodón.

Durante la menstruación también es probable que aparezcan más granitos por los cambios hormonales.

Por otro lado, después de ciertos tipos de depilación, los vellitos púbicos cuando salen de nuevo pueden crecer en dirección a la piel, encarnándose y causando irritación. Para evitar esto, intenta presta atención a la forma y el método que utilizas para depilarte, recuerda que, el vello púbico es protege y evita que entren bacterias. Lo mejor es con depilarte completamente, puedes recortar el vello con unas tijeras, pero, si decides rasurarte, hazlo en la misma dirección que crece el vello.

Los granitos causados por una irritación leve tienden a desaparecer por sí solos. No debes intentar extirparlos porque las bacterias pueden propagarse, causar una infección mayor y podrías empeorar las cosas.

Si los granitos salieron después de tener relaciones sexuales sin protección, puedes correr el riesgo de que se trate de una infección de transmisión sexual. Además, si los granitos permanecen por varias semanas, son demasiados y provoca otros síntomas, como picor, ardor o dolor, pueden indicar otros problemas que requieren tratamiento, por lo que es muy importante consultar a un médico o ginecólogo.

 

Me duele la vulva después de tener relaciones sexuales

 

Es normal sentir dolor después de una o dos relaciones sexuales, pero si es repetitivo y ha ocurrido durante más de tres meses, y está afectando tu vida personal y la relación de parejas, vale la pena buscar atención médica.

Según los expertos, los cambios en las parejas, las posturas sexuales o los productos utilizados para mejorar el sexo pueden causar algo de dolor después del coito, pero para solucionar el problema hay más motivos por descubrir. Las causas más habituales que afectan las relaciones sexuales son la falta de lubricación o sequedad vaginal, relaciones sexuales muy largas o intensas, cambios en el pH vaginal provocados por el uso de determinados productos de higiene, afecciones de la piel (dermatitis o lesiones), factores emocionales (falta de excitación, ansiedad, bajo deseo sexual, la mala educación sexual, experiencias traumáticas pasadas), infecciones vaginales o enfermedades de transmisión sexual.

 

Falta de lubricación

La falta de lubricación o la sequedad vaginal es uno de los problemas íntimos más frecuentes, puede ayudarte tomarte el tiempo para prepararte para despertar todas las zonas sexys, es decir los preliminares, así la vagina estará lo suficientemente lubricada y elástica. Si los preliminares no son suficientes, siempre puedes usar un buen lubricante.

Los cambios hormonales durante la lactancia o la menopausia, en los que se reduce la presencia de estrógenos, también pueden provocar esta sequedad vaginal.

 

Alteraciones del pH vaginal 

Si el dolor solo se presenta después del uso de ciertos productos de higiene (jabón íntimo, compresas, tampones), condones o espermicidas, se puede decir con seguridad que el dolor está relacionado con la irritación que producen este tipo de productos. Así que, deshazte de todo lo que te incomode y busca la alternativa más natural que puedas encontrar.

 

Una infección vaginal o ETS

La vaginitis bacteriana, las infecciones por hongos o las enfermedades de transmisión sexual, como la clamidia, la gonorrea o el herpes, son todas afecciones que hacen que el sexo sea incómodo y doloroso. Incluso los quistes, los fibroides o la endometriosis pueden ser síntomas de dolor después del sexo. Por lo tanto, si tiene alguna secreción o lesión anormal, lo mejor que puedes hacer es consultar a un ginecólogo.

 

¿Es normal tener la vulva inflamada en el embarazo?

 

El embarazo cambia el cuerpo de maneras que no imaginas, y este proceso no se detiene cuando nace el bebé. En esta etapa se produce una inflamación y aumento de la pigmentación de la vulva.

Notar hinchazón o inflamación en la zona intima durante el embarazo se llama varices vulvares, como su nombre indica, pueden afectar los genitales femeninos o la superficie externa de la vulva. Ocurre porque el volumen de sangre en el área pélvica aumenta y porque la velocidad con la que fluye la sangre desde la parte inferior del cuerpo al corazón se reduce, lo que hace que la sangre se acumule en las venas de las extremidades inferiores y el área de la vulva. Las várices vulvares pueden aparecer solas o junto con várices en las piernas.

 

Me pica la vulva

 

En general, existen muchas razones para esta sensación molesta, no siempre está relacionada con una infección, y puede haber varias causas que son muy similares a las del mal olor.

Los órganos externos de la vulva: los labios mayores y los labios menores, están cubiertos por tejidos muy finos, además, el clítoris tiene miles de terminaciones nerviosas, lo que los hace más susceptibles a irritaciones que pueden sentir como picor.

Así la quemazón puede surgir desde por el roce con la ropa interior o de deporte, hasta por químicos, como puede ser el uso de jabones inadecuados.

Si el picor está acompañado de otros síntomas como úlceras, ampollas, un aumento o cambio del flujo vaginal, o si se han tenido relaciones sexuales, sobre todo sin preservativo, o con alguna nueva pareja, se puede considerar que tras ese picor hay una infección de transmisión sexual. Lo primordial sería consultar con un ginecólogo.

También te puede interesar...
Artículos relacionados
Dejar un comentario
Deja su comentario

Menú